domingo, 27 de marzo de 2011

La inteligencia emocional y el budismo

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

La inteligencia emocional es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. El término fue popularizado por Daniel Goleman, con su célebre libro: “Emotional Intelligence” (“Inteligencia emocional”), publicado en 1995. Goleman estima que la inteligencia emocional se puede organizar en cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y gestionar las relaciones.

Como se ha estudiado, la inteligencia intelectual y la emocional no están ligadas, por tanto no es necesario que alguien con un alto coeficiente intelectual tenga un gran éxito en su vida ya que puede ser que su inteligencia emocional no esté tan desarrollada.

La inteligencia emocional puede ser una clave para el éxito en la vida (sobre todo en nuestra carrera profesional). La capacidad de gestión de las personas y las relaciones entre ellas, es muy importante en todos los líderes, por lo que el desarrollo y uso de su inteligencia emocional, puede ser una buena manera de mostrar a otros, el líder que hay dentro de uno mismo.

¿ POR QUÉ ES BUENO TENER INTELIGENCIA EMOCIONAL?

Para tener un mayor éxito tanto social como laboral, 
sentirse mejor al comprender nuestros propios sentimientos, 
aprender a controlar las emociones, 
aprender a empatizar con los demás, 
tener una mejor salud fisica y psicologica
ser mas felices.

EL BUDISMO

El Budismo es un medio de transformación individual y social que ofrece simplemente sus prácticas y enseñanzas a cualquier persona que desee aprender. 
La principal práctica budista es la meditación. La meditación es un medio hacia la auto-conciencia, transformación y visión espiritual. Al aplicar un esfuerzo continuado durante periodos de práctica breves y regulares aprendemos a no reaccionar habitualmente a nuestra experiencia sino a responder de forma creativa y con conciencia, ser capaces de controlar nuestra mente. 
Al trabajar directamente con la mente podemos desarrollar, de forma efectiva, estados de conciencia elevados que tendrán un efecto directo sobre nosotros mismos y la manera en que percibimos el mundo.
La meditación se caracteriza normalmente por tener algunos de estos rasgos:
Un estado de concentración sobre la realidad del momento presente.
Un estado experimentado cuando la mente se disuelve y es libre de sus propios pensamientos.
Una focalización de la mente en un único objeto de percepción, como por ejemplo la respiración o una recitación de palabras constante.

EL BUDISMO RELACIONADO CON LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
El budismo y las técnicas de meditación ayudan a desarrollar nuestra inteligencia emocional y por lo tanto controlar nuestras emociones. Gracias a estas técnicas conseguimos llegar a tener la mente tranquila y cuando la mente está tranquila, vemos que surgen emociones como el amor, la compasión y la comprensión y desaparecen las emociones negativas como la ira, el odio... En la meditación aprendemos a descubrir qué es la mente. Poco a poco, vamos distinguiendo los elementos que la componen: su claridad esencial, su capacidad de conocer y su objetividad.

La meditación es una práctica que nos brinda tranquilidad emocional y nos ayuda a tomar decisiones correctas en el momento preciso. Nadie nos enseña a controlar nuestras emociones (aunque hay técnicas para desarrollar esa capacidad de controlar las emociones). Meditar es cuestionarse una y otra vez el porqué de las situaciones que vivimos, tanto buenas como malas, y así comprender qué motivos dieron como resultado algo positivo o negativo. Es pensar qué sentimientos teníamos en ese momento y lo que generaron en nosotros. Es hacernos conscientes de nuestros actos para que nos guíe en la vida de la mejor manera y obtener más situaciones positivas que negativas. La meditación nos libera de la culpa porque aprendemos a entender por qué manejamos un momento de cierta manera y no de otra.

El meditar se trata de que encuentres un momento en el día en el que estés sólo/a y reflexiones acerca de tu sentir y tu actuar, de conocer tus valores para que cuando se nos presente una situación determinada, seamos capaces de decir sí y no cuando así lo queramos, manteniendo el respeto a nosotros/as siempre.

La meditación reeduca el cuerpo, eliminando los malos hábitos de la tensión física y los sobreesfuerzos innecesarios que solemos asumir desde una etapa excesivamente temprana de la vida, además de procurar una mayor consciencia corporal. En efecto, el meditador está en armonía con su cuerpo, hasta el punto de percibir la tensión y relajarla.

Eso no significa que el meditador pueda ni deba interrumpir a su antojo, los pensamientos o ideas indeseables, sino que gracias a la fuerza de la atención los pensamientos no pueden dominar su mente. La persona es consciente de sus pensamientos, pero sin estar atado a ellos. De este modo, las ideas ingratas no consiguen preocupar, inquietar o perturbar tanto la mente del meditador.

Al igual que los pensamientos dejan de tener poder para dominar al meditador, lo mismo sucede con las emociones. La persona puede sentir tristeza o enfado, pero tal y como sucede con las ideas, esas emociones se mantienen a una considerable distancia del meditador, el cual, a pesar de ellas, experimenta una poderosa sensación de paz y tranquilidad interior.

La consciencia consiste en la capacidad para darse cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor, y de desviar la atención de una cosa a otra tan pronto como hace su aparición, en lugar de distraerse con los pensamientos y diálogos interiores de cada día, como si estuviésemos soñando despiertos.

Una buena parte de nuestro olvido se debe a nuestra incapacidad para concentrarnos en lo que sucede en el entorno, y, en consecuencia, para almacenarlo en nuestros bancos de memoria. En gran parte se debe a la interferencia de la mente consciente, sobre todo cuando estamos preocupados o ansiosos, como por ejemplo, antes de hacer un examen. La meditación ayuda a apaciguar estas emociones y nos permite recordar las cosas en el momento necesario. El ejercicio y desarrollo de la consciencia también contribuye a potenciar la memoria. En este sentido, no conseguiremos recordar las cosas con regularidad a menos que seamos plenamente conscientes de ellas. Con frecuencia, acusamos a los niños de "estar en las nubes" o de olvidar cosas que para nosotros son importantes. Pues bien, el problema consiste (por lo menos parcialmente) en que pasamos tanto tiempo diciéndoles que piensen, que cerramos una buena parte de su consciencia del mundo exterior.
Además de estos beneficios psicológicos y espirituales, la meditación también es provechosa en términos de salud. Aunque varía de una persona a otra, en general se puede incluir el descenso de la tensión arterial, el descenso del ritmo cardíaco y otros muchos beneficios psicológicos derivados de la relajación y del descenso de los niveles de estrés. 

CONCLUSIÓN

La inteligencia emocional es algo que cada persona debería ser capaz de desarrollar, después de varios tropiezos a lo largo de la vida. De esos tropiezos se debería aprender para no volver a caer y así ser capaces de percibir algo antes de que pase, y si es algo negativo, saber manejarlo para que no ocurra. Para mí, la inteligencia emocional es eso. Saber anteponerse a determinadas situaciones y saber controlarlas. No dejarnos llevar por impulsos y saber controlarlos. Y una cosa importante, es saber, o intentar, controlar los impulsos, muchas veces a deshoras, de los demás. Como ya he dicho antes, yo creo que estamos capacitados para desarrollar esa capacidad, pero es muy complicado, ya que en muchas ocasiones es más fácil dejarnos llevar por las emociones que experimentamos, sin pensar que las acciones del momento pueden no beneficiarnos en un futuro. Ser capaces de pensar en las consecuencias de nuestros actos de cara al futuro, es algo en lo que no se paran a pensar la mayoría de las personas. Así acaban muchas... Por eso se intenta enseñar de muy pequeños, como en los colegios, a los niños, a controlar sus emociones y formas de pensar. Es bueno ayudarles a, que desde esa edad tan temprana, sepan darse cuenta de las cosas importantes y sean capaces de conocer los sentimientos de los demás y sepan ponerse en la piel de otras personas. Si se les enseña eso, y ellos son capaces de aprenderlo y ponerlo en práctica, habría menos problemas en la escuela, de discriminación, y eso del “poder” del más fuerte, que se mete con el más débil y éste no puede hacer nada, porque empeoraría las cosas. En este aspecto si sería interesante enseñarles a los niños a controlar sus emociones y saber comprender las de los demás, ya que no todos tienen, por desgracia, saben como desarrollar por ellos mismos esa capacidad. 




Muchas personas, generalmente los adultos, se decantan por técnicas de relajación para conseguir un control de la mente, como puede ser, la ya nombrada, meditación. Ésta la puedes encontrar en los centros budistas en los que se imparten clases para aprender a meditar, en actividades como el yoga... Meditar se ha dicho muchas veces que es, “dejar la mente en blanco”, y esto es nada más que dejar correr los pensamientos y no centrarte en ninguno. Desconectarte del mundo y centrarte en la respiración, en sonidos del exterior, o simplemente eso, dejar la mente en blanco (quienes son capaces de hacerlo, porque es algo que no todos consiguen). Si aprendemos a “controlar” la mente y somos capaces de desconectarnos del mundo y de algún problema que tengamos, seremos capaces de controlar también en cualquier situación nuestras emociones. Saber reaccionar de forma acertada cuando toca y no equivocarnos por dejarnos llevar sólo por lo que sentimos. Esto es lo que pretenden esas técnicas de meditación y relajación, saber poner en práctica ese control de la mente y no dejarnos afectar por “malas” emociones o sensaciones, como son el  estrés, la ira, el miedo... Y tener algo de control sobre ellas. De este modo seremos capaces de llevar una vida más saludable y tranquila, alejada de tanto estrés y preocupaciones, y ser más optimistas en general. 
La inteligencia emocional (I.E.) es saber conducirnos por donde debemos y por donde nos conviene, y saber dejar de lado el orgullo que es el que nos mueve en la mayoría de las ocasiones, a reaccionar de forma equivocada, simplemente por quedar por encima o aparentar ser más inteligentes que otra persona. En vez de reaccionar de una forma que nos perjudica, la inteligencia emocional, es saber pensar que, tal vez, es mejor dar la razón a alguien que no la tiene, sólo por no tener problemas. Eso a la larga será más positivo que si decidimos discutir algo, o demostrar algo, que nosotros sabemos que es así, pero que hay otras personas que tienen sus ideas, y a veces es mejor decir que sí, y saber escapar de un conflicto, sobretodo si eres capaz de saber que a esa persona no le va a sentar bien llevarle la contraria. Tener empatía y saber lo que una persona va a sentir con determinados estímulos, es algo que también forma parte de la I.E. y es una capacidad que muy pocas personas tienen, y si la tienen no la ponen en práctica, muchas veces porque no les conviene, ya que cambiaría su forma de actuar o porque es muy difícil, hablar y estar con alguien al mismo tiempo que “analizas” sus sentimientos. 
La tarea de controlar nuestras emociones y saber interpretar las de los demás, no es fácil. De ahí que las personas recurran a actividades que les ayude a aclarar las ideas, con el objetivo de saber desprenderse de muchas ideas y emociones. 

miércoles, 23 de febrero de 2011

Plasticidad Neuronal

Conceptos:   


· Plasticidad neuronal es la capacidad de las áreas cerebrales o de
grupos neuronales de responder funcional y neurológicamente en el
sentido de suplir las deficiencias funcionales correspondientes a la
lesión.

 
· La capacidad de las neuronas de asumir el papel de otra que esté
lesionada
 
· Reorganización sináptica y la posibilidad de crecimiento de nuevas
sinapsis a partir de una neurona o varias neuronas dañadas.
 
· El término plasticidad cerebral expresa la capacidad adaptativa del
sistema nervioso para minimizar los efectos de las lesiones a través de
modificar su propia organización estructural y funcional.
 
· La Organización Mundial de la Salud (1982) define el término
neuroplasticidad como la capacidad de las células del sistema nervioso
para regenerarse anatómica y funcionalmente, después de estar sujetas
a influencias patológicas ambientales o del desarrollo, incluyendo
traumatismos y enfermedades.
 
La plasticidad cerebral es la adaptación funcional del sistema nervioso
central para minimizar los efectos de las alteraciones estructurales o
fisiológicas, sin importar la causa originaria. Ello es posible gracias a la
capacidad que tiene el sistema nervioso para experimentar cambios
estructurales - funcionales detonados por influencias endógenas o exógenas,
las cuales pueden ocurrir en cualquier momento de la vida.


La capacidad del cerebro para adaptarse y compensar los efectos de la
lesión, aunque sólo sea de forma parcial, es mayor en los primeros años de la
vida que en la etapa adulta. Los mecanismos por los que se llevan a cabo los
fenómenos de plasticidad son histológicos, bioquímicos y fisiológicos, tras los
cuales el sujeto va experimentando una mejoría funcional- clínica,
observándose una recuperación paulatina de las funciones perdidas.
La neuroplasticidad como propiedad universal del sistema nervioso
(SN), se basa en mecanismos comunes en especies tan diferentes como
insectos y seres humanos, y tienen en general carácter adaptativo,
conservándose tanto ontogenética como filogenéticamente. Se expresan en
cada etapa del desarrollo de un individuo, a partir de fenómenos genéticamente
programados, como el crecimiento y la migración neuronal; y también
asociados a las experiencias individuales como el aprendizaje o posterior a la
ocurrencia de lesiones en el SN.
PDF

miércoles, 16 de febrero de 2011

Artículo-Goleman y la ampliación del concepto de Inteligencia Emocional

Hace una década, Goleman publicó su muy influyente artículo acerca de la inteligencia emocional y el liderazgo. Ahora, él y Boyatzis, profesor en Case Western, amplían el concepto original de Goleman usando los resultados de una nueva investigación acerca de lo que sucede en el cerebro cuando las personas interactúan. Señalan que la inteligencia social es un conjunto de competencias interpersonales, que se construye sobre ciertos circuitos neuronales que inspiran a las personas a ser eficaces. Los autores describen cómo las neuronas espejo del cerebro permiten a las personas reproducir las emociones que detectan en los demás, lo que les brinda una sensación inmediata de experiencia compartida.


Los estudios organizacionales documentan este fenómeno en distintos contextos que varían desde evaluaciones de desempeño cara a cara hasta las interacciones personales cotidianas que ayudan a un líder a retener el mejor talento. Otras neuronas sociales incluyen las células fusiformes, que permiten que los líderes rápidamente elijan la mejor forma de responder a otra persona, y los osciladores, que sincronizan los movimientos físicos de la persona. Los grandes líderes, señalan los autores, son aquéllos cuyas conductas apalancan de forma poderosa este complejo sistema de interconexión cerebral.

Mediante un útil esquema, los autores comparten su enfoque para evaluar siete competencias que distinguen a los líderes con inteligencia social de los que no la exhiben. También ofrecen un consejo específico para los líderes que deben fortalecer sus circuitos sociales: dedíquese a modificar su conducta. Comparten el ejemplo de una ejecutiva que aumentó su inteligencia social al sumergirse en un programa de cambio que incluía una evaluación de 360 grados, coaching proporcionado por una psicóloga organizacional, y la colaboración en el largo plazo con un mentor. Los resultados: relaciones más sólidas con sus superiores y subordinados, un mejor desempeño de su unidad, y un importante ascenso.

Suceso increíble- Inteligencia emocional

Unos gitanos matan a un chico por perder en un Futbolín

 

Una simple partida de futbolin le ha costado la vida a un hombre de 27 años en el barrio de Moratalaz. La reyerta que desencadeno la ragedia ocurrio poco después de las 12 de la noche del domingo en el pub Zora 3-K, situado en la calle de Lituania. Jose Antonio H.O. -el fallecido-, su hermano Manuel, su tio Antonio y un amigo, Antonio A., acudieron esa noche al bar y, tras consumir unas bebidas, decidieron jugar una partida de futbolín. 

En ese momento entraron en el local tres hombres de etnia gitana, que les propusieron enfrentarse a la pareja que perdiera la partida. Una de las condiciones que acordaron los dos grupos fue que la pareja perdedora tendria que pasar por debajo del futbolin si n olograba meter un solo gol. La partida la perdieron dos de los gitanos, que se enfrentaron a la pareja formada por antonio A. y el hermano del fallecido, por lo que el tio de este exigio a los dos hombres de etnia gitana que pasan por debajo del futbolin. Sin embargo, ellos se negaron, lo que genero una discusion entre ambos grupos, que fue subiendo de tono. 

Según han relatado a la policia los familiares de la victima, en un momento dado el gitano de mayor edad agredió con un arma blanca a los tres parientes, quienes se abalanzaron contra él, lograron desarmarle y le golpearon. El supuesto agresor huyó.

Mientras que los tres familiares se trasladaban al hospital Gregorio Marañon, el supuesto agresor huia ensangrentado del local y, por el momento, no ha podido ser localizado por la policia. Jose Antonio llego al centro hospitalario en estado muy grave, ya que presentaba heridas por arma blanca con afectacion hepatica. Murió pocas horas más tarde. Su hermano y su tio sufrieron heridas de caracter leve y fueron dados de alta tras ser atendidos.

Inteligencia emocional y la fórmula de la felicidad

* La inteligencia emocional es la capacidad de manejar las emociones adecuadamente y de entender y saber interpretar tus propias emociones. 


El Cerebro emocional


EL CEREBRO EMOCIONAL
   
El cerebro humano está formado por varias zonas diferentes que evolucionaron en distintas épocas. Cuando en el cerebro de nuestros antepasados crecía una nueva zona, generalmente la naturaleza no desechaba las antiguas; en vez de ello, las retenía, formándose la sección más reciente encima de ellas.

Esas primitivas partes del cerebro humano siguen operando en concordancia con un estereotipado e instintivo conjunto de programas que proceden tanto de los mamíferos que habitaban en el suelo del bosque como, más atrás aún en el tiempo, de los toscos reptiles que dieron origen a los mamíferos.

La parte más primitiva de nuestro cerebro, el llamado 'cerebro reptil', se encarga de los instintos básicos de la supervivencia -el deseo sexual, la búsqueda de comida y las respuestas agresivas tipo 'pelea-o-huye'.

En los reptiles, las respuestas al objeto sexual, a la comida o al predador peligroso eran automáticas y programadas; la corteza cerebral, con sus circuitos para sopesar opciones y seleccionar una línea de acción, obviamente no existe en estos animales.

Sin embargo, muchos experimentos han demostrado que gran parte del comportamiento humano se origina en zonas profundamente enterradas del cerebro, las mismas que en un tiempo dirigieron los actos vitales de nuestros antepasados.

"Aun tenemos en nuestras cabezas estructuras cerebrales muy parecidas a las del caballo y el cocodrilo', dice el neurofisiólogo Paul MacLean, del Instituto Nacional de Salud Mental de los EE.UU.
Nuestro cerebro primitivo de reptil, que se remonta a más de doscientos millones de años de evolución, nos guste o no nos guste reconocerlo, aún dirige parte de nuestros mecanismos para cortejar, casarse, buscar hogar y seleccionar dirigentes. Es responsable de muchos de nuestros ritos y costumbres (y es mejor que no derramemos lágrimas de cocodrilo por esto). 

EL SISTEMA LÍMBICO O CEREBRO
       EMOCIONAL

El sistema límbico, también llamado cerebro medio, es la porción del cerebro situada inmediatamente debajo de la corteza cerebral, y que comprende centros importantes como el tálamo, hipotálamo, el hipocampo, la amígdala cerebral (no debemos confundirlas con las de la garganta).

Estos centros ya funcionan en los mamíferos, siendo el asiento de movimientos emocionales como el temor o la agresión.

En el ser humano, estos son los centros de la afectividad, es aquí donde se procesan las distintas emociones y el hombre experimenta penas, angustias y alegrías intensas

El papel de la amígdala como centro de procesamiento de las emociones es hoy incuestionable. Pacientes con la amígdala lesionada ya no son capaces de reconocer la expresión de un rostro o si una persona está contenta o triste. Los monos a las que fue extirpada la amígdala manifestaron un comportamiento social en extremo alterado: perdieron la sensibilidad para las complejas reglas de comportamiento social en su manada. El comportamiento maternal y las reacciones afectivas frente a los otros animales se vieron claramente perjudicadas.

Los investigadores J. F. Fulton y D. F. Jacobson, de la Universidad de Yale, aportaron además pruebas de que la capacidad de aprendizaje y la memoria requieren de una amígdala intacta: pusieron a unos chimpancés delante de dos cuencos de comida. En uno de ellos había un apetitoso bocado, el otro estaba vacío. Luego taparon los cuencos. Al cabo de unos segundos se permitió a los animales tomar uno de los recipientes cerrados. Los animales sanos tomaron sin dudarlo el cuenco que contenía el apetitoso bocado, mientras que los chimpancés con la amígdala lesionada eligieron al azar; el bocado apetitoso no había despertado en ellos ninguna excitación de la amígdala y por eso tampoco lo recordaban.

El sistema límbico está en constante interacción con la corteza cerebral. Una transmisión de señales de alta velocidad permite que el sistema límbico y el neocórtex trabajen juntos, y esto es lo que explica que podamos tener control sobre nuestras emociones.

Hace aproximadamente cien millones de años aparecieron los primeros mamíferos superiores. La evolución del cerebro dio un salto cuántico. Por encima del bulbo raquídeo y del sistema límbico la naturaleza puso el neocórtex, el cerebro racional.

A los instintos, impulsos y emociones se añadió de esta forma la capacidad de pensar de forma abstracta y más allá de la inmediatez del momento presente, de comprender las relaciones globales existentes, y de desarrollar un yo consciente y una compleja vida emocional.

Hoy en día la corteza cerebral, la nueva y más importante zona del cerebro humano, recubre y engloba las más viejas y primitivas. Esas regiones no han sido eliminadas, sino que permanecen debajo, sin ostentar ya el control indisputado del cuerpo, pero aún activas.

La corteza cerebral no solamente ésta es el área más accesible del cerebro: sino que es también la más distintivamente humana. La mayor parte de nuestro pensar o planificar, y del lenguaje, imaginación, creatividad y capacidad de abstracción, proviene de esta región cerebral.

Así, pues, el neocórtex nos capacita no sólo para solucionar ecuaciones de álgebra, para aprender una lengua extranjera, para estudiar la Teoría de la Relatividad o desarrollar la bomba atómica. Proporciona también a nuestra vida emocional una nueva dimensión.

Amor y venganza, altruismo e intrigas, arte y moral, sensibilidad y entusiasmo van mucho más allá de los rudos modelos de percepción y de comportamiento espontáneo del sistema límbico.

Por otro lado -esto se puso de manifiesto en experimentos con pacientes que tienen el cerebro dañado-, esas sensaciones quedarían anuladas sin la participación del cerebro emocional. Por sí mismo, el neocórtex sólo sería un buen ordenador de alto rendimiento.

Los lóbulos prefrontales y frontales juegan un especial papel en la asimilación neocortical de las emociones. Como 'manager' de nuestras emociones, asumen dos importantes tareas:
·     En primer lugar, moderan nuestras reacciones emocionales, frenando las señales del cerebro límbico.
·     En segundo lugar, desarrollan planes de actuación concretos para situaciones emocionales. Mientras que la amígdala del sistema límbico proporciona los primeros auxilios en situaciones emocionales extremas, el lóbulo prefrontal se ocupa de la delicada coordinación de nuestras emociones.
Cuando nos hacemos cargo de las preocupaciones amorosas de nuestra mejor amiga, tenemos sentimientos de culpa a causa del montón de actas que hemos dejado de lado o fingimos calma en una conferencia, siempre está trabajando también el neocórtex.  
 

miércoles, 2 de febrero de 2011

Test de las manchas o de Rorschach. Explicación.

El test de las manchas o de Rorschach.


El test de Rorschach [rrór-shaj] es una técnica y método proyectivo de psicodiagnóstico creado por Hermann Rorschach (1884-1922). Se publicó por vez primera en 1921 y alcanzó una amplia difusión no sólo entre la comunidad psicoanalítica sino en la comunidad en general.

El test se utiliza principalmente para evaluar la personalidad. Consiste en una serie de 10 láminas que presentan manchas de tinta, las cuales se caracterizan por su ambigüedad y falta de estructuración. El psicólogo pide al sujeto que diga qué podrían ser las imágenes que ve en las manchas, como cuando uno identifica cosas en las nubes o en las brasas. A partir de sus respuestas, el especialista puede establecer o contrastar hipótesis acerca del funcionamiento del sujeto.


Lámina 1

Explicación: esta lámina mide la conducta del sujeto frente a la sorpresa, ya que es la primera lámina. También mide la rapidez de reacción en cada lámina. Hay que pensar la repuesta pero es positivo responder rápido. Si utiliza mucho tiempo en responder, significa que su capacidad de reacción ante una situación nueva es lenta. 

Lámina 2

Explicación: mide la adaptación del sujeto, ya que introduce color, algo nuevo, a pesar de ser la segunda lámina. También mide la resistencia del sujeto a la angustia, por el color rojo y negro.

Las mujeres que han sido violadas, por ejemplo, esta lámina les produce un "shock" (no saber qué decir), aunque puede producir esta sensación a otra persona normal.



Lámina 3

Explicación: es importante para medir la cooperación. Es interesante ver dos figuras cooperando, que están haciendo algo juntas. Es también positivo dar respuestas de movimiento, como que están realizando una actividad, cocinando, poniendo la mesa...




Lámina



Lámina 4


Explicación: es una lámina que produce bastante impresión. Además es la que produce mayor índice de "shock", de rechazo. Representa la figura de la autoridad, como la figura del "padre", de las leyes, de algo superior a nosotros, a la que tienes que obedecer. Determina la capacidad de una persona al adaptarse ante la autoridad.


Respuestas más frecuentes: piel de animal, una alfombra.
Interpretación: Esta lamina es notable, por su color oscuro y su sombra (presenta dificultades para los sujetos depresivos). Es generalmente percibida como una figura amenazante y de gran tamaño aumentada por la sensación de que la parte importante de la figura esta en la parte inferior, lo que sirve para provocar una sensación de autoridad. Es significativo que el contenido sea visto como masculino y la interpretación que el sujeto hace de la lamina puede indica las actitudes hacia los hombres y la autoridad. Debido a eso la lamina 4 es a veces conocida como: "lamina padre".





Lámina 5


Explicación: se puede llamar la lámina de la realidad o de lo evidente, porque es la más sencilla. El 99% de las personas ve un murciélago, una mariposa, un conejo con alas... Una cierta distorsión de la realidad, gente que no ve un animal "alado", tiende a ver la realidad más subjetiva, prefieren su realidad. Un esquizofrénico rechaza esta lámina, distorsionan mucho la realidad.







 Lámina 6


Explicación: es la lámina de la sexualidad, mide la sexualidad. Generalmente la mayoría de la gente no ve esta lámina relacionada con la sexualidad. Un 20% de respuesta sexuales es lo normal.





Lámina 7


Explicación: es la lámina de la feminidad y de la maternidad, es importante ver dos figuras femeninas (unas niñas) que se están mirando. El tipo de respuesta que se ve aquí buena y/o mala, mide la relación entre la madre y la hija y la persona y su feminidad. Generalmente es importante dar respuestas de movimiento, dos niñas jugando a la comba, columpiándose. Esto implica vida interior, imaginación, creatividad... Cuanto menos respuestas así, más adaptación a la realidad.





Lámina 8
Explicación: es una lámina importante, ya que es la primera tricolor. Cuantos más colores significa que llama más la atención. Mide la afectividad del sujeto, capacidad de empatía, sentir emociones. Es frecuente ver dos animales, panteras, lagartos... Una respuesta global coherente, sería, girando la lámina se ve un animal cruzando un río por unas piedras y se ve el reflejo. 


Lámina 9

Explicación. lámina abstracta, respuestas de niebla. Por los aspectos difusos suele evocar, ansiedad, incertidumbre. Dar buenas respuestas quiere decir que reaccionas bien a las situaciones de ansiedad.

Lámina 10

Explicación: es la lámina de pronóstico o de futuro. Tiene mayor número de respuestas. Los depresivos no ven nada. Suele ser una lámina que da pie a muchas respuestas de detalle. Hay quien ve una torre Eifel, dos caballitos de mar... Se suelen ver pequeños seres. Es importante dar muchas respuestas. La gente depresiva o suicida no sabe dar respuestas.







*NOTA: las respuestas en blanco (fijarse en el fondo y no en el dibujo) no son negativas en principio. Pero un gran número de respuestas en blanco puede implicar algún trastorno mental o de personalidad antisocial.